Hijo de un tintorero de telas de seda de profesión, este genial pintor nace en Venecia en 1518. Fue alumno de Ticiano, y cuentan las leyendas, que el maestro le despidió de su taller por sentir envidia de sus dibujos.
Tintoretto sentía tanta pasión por la pintura que realizaba los trabajos casi gratis, cobrando sólo por el tiempo y el material. De este modo consiguió apresuradamente una abundante clientela.
Entre sus primeras obras destacan dos cuadros de la Madonna con Niño y Santos y varias de la Sagrada Familia, en las que el lenguaje expresivo se muestra todavía imperfecto. Son lienzos de experimentación, donde los temas sagrados se mezclan con los mitológicos; algunas de gran tamaño muestran el apasionado dinamismo que se distancia de la majestuosidad olímpica de Ticiano y revelan una temprana destreza para la perspectiva cenital, que años más tarde hará triunfar a Tintoretto, entre sus contrincantes en un concurso de pinturas. También se le atribuye una monumental pintura de vistosos efectos de perspectiva e influencia rafaelesca, “Presentación de Jesús en el templo”.
Jacobo Robusti adoptando el emblema del oficio familiar pasa a llamarse Tintoretto, y todos los testimonios que han pasado a la historia alababan su gran espíritu trabajador y lo definen como artista enamorado de su profesión. Toda la existencia de Tintoretto se centra en su pintura, plena de pasión y de vértigo, al mismo tiempo que su vida transcurre apaciblemente en el taller que formó con sus hijos.
Como todos sus compañeros coetáneos, Tintoretto, buscaba clientela en la actividad del campo veneciano, monopolizado autoritariamente por el privilegiado Ticiano. Pero el joven pintor, con sólo veinticinco años se atreve a triunfar con complicados temas repletos de muy diversas figuras como la “Crucifixión”. La poesía y el dinamismo con los que dota el paisaje de “La caída de Saulo”, representan ya una obra maestra del movimiento.
En 1547, con treinta años de edad pinta “El Lavatorio”, que figura como un cuadro cargado de sabia perspectiva, tanto arquitectónica como aérea, de novedosa terminología y un colorido a la vez resplandeciente y delicado, propia de una etapa de madurez. Se sospecha que dos años más tarde se fue a vivir cerca del Arsenal, a la parroquia de San Marcial, para la que pinta una pala del altar. El decano de la Escuela de San Marcos, que estaba en pleno apogeo, encarga a Tintoretto, la realización de un cuadro para cubrir enteramente una pared sobre el “Milagro del Esclavo”; y el artista ejecuta entre 1547 y 1548 con enorme éxito una obra magistral, que crea un antes y un después en su vida.
En esta etapa de triunfo surge su relación amorosa con Faustina Epíscopi, hija del decano de la Escuela, y con ella contrajo matrimonio en 1550, de cuya boda nacerán Marieta futura pintora, Doménico y Marco; todos ellos colaboradores en el taller artístico de su padre, y más tarde Perina y Ottavia, que se convierten en monjas.
En 1553, y como consecuencia del éxito del “Milagro del Esclavo”, ejecuta una obra para la sala del Mayor Consejo, que para algunos representaba “La excomunión” de Federico Barbarroja y para otros “La coronación”.
Diez años más tarde le encomiendan los tres cuadros del santo, “Traslación del cuerpo de san Marcos”, en el epicentro de una tormenta; “Invención del cuerpo de San Marcos”, situado en un escenario tenebroso y sepulcral; y “San Marco salva un saraceno durante un naufragio”. Al mismo tiempo realiza una colosal composición para el ábside de la iglesia de la Madonna dell’Orto, de altísimas dimensiones: “Adoración del Becerro de Oro”, “El Juicio Final”, y cinco figuras de “Virtudes”.
En 1550 realiza la extraordinaria representación de “Susana y los viejos” y la preciosa decoración de una cámara nupcial, en la que se plasman escenas, de una manera casi pro-impresionista, como “Esther ante Asuero”, “La reina de Saba y Salomón”, “Judith y Holofernes”, “José y la mujer de Putifar” y “Moisés salvado de las aguas del Nilo”.
Continúa pintando retratos donde simplifica la figura, la reduce a silueta y centraliza la luz en los rostros. Entre todos ellos destaca “El caballero de la cadena de oro” y la “Dama enseñando el pecho”, que se configura como una de las joyas más refinadas del Museo del Prado.
Entre esta permanente actividad y en el seno de una franca religiosidad, se desarrolla la vida de Tintoretto, al que no se le conoce ninguna aventura extramatrimonial, ni algún tipo de litigio con sus clientes, a pesar de la atareada labor de su taller. Todo su arrojo y energía se concentran en la violenta concordia de sus trabajos, convirtiéndose en principal representante del manierismo en Venecia.
La cofradía de San Roque le brinda la gran oportunidad de su carrera, cuando en 1564 decide realizar una reforma en la decoración de la Sala dell’Albergo del edifico de la Escuela, convocando un concurso para la ejecución de la obra. Mientras el resto de los participantes arreglaban sus bocetos, Tintoretto tomó las medidas del óvalo, lo pintó en un lienzo y a escondidas de todos, lo situó en el lugar de la pintura. Cuando llegó la mañana del concurso, se encontraron con la obra ubicada y terminada, mientras los otros concursantes mostraban sus diseños. De este modo el óvalo, que representa una magnífica perspectiva ilusionista, es sólo estimable en el emplazamiento, en el cual permaneció.
Con este éxito se motivó el encargo del resto de las pinturas de la Escuela y en este punto Tintoretto alcanzó la cima de su carrera, realizando un majestuoso conjunto en la Escuela de San Roque de Venecia, que convierte al lugar en una de las cúspides de la pintura universal.
La capacidad para revelar lo esencial de cada historia representada es el secreto del genio y la singularidad de Tintoretto. Cada tema es entendido, sentido y examinado, concentrándolo en su más locuaz expresión y adecuando la composición a cada uno de los cuentos. La faceta humana del artista descubre a un padre tierno y a un esposo cariñoso, que requiere la compañía de su mujer en sus escasos viajes.
En 1574 su suegro le compra una casa cerca de la Madonna dell’Orto y en 1592, le nombran cofrade de la Scuola dei Mercanti, en un momento en el que ya es considerado pintor de la ciudad, pues la mayoría de las iglesias contienen alguna obra suya.
Muere en 1594, dejando a sus hijos en testamento todos los materiales de su profesión.

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Aquí os dejo una lista de las obras más destacadas de este genial artista que es Tintoretto:
- “Escenas mitológicas” (1541), Galería Estense, Módena, artesonados del techo.
- “Retrato de un gentilhombre” (h. 1545), Museo del Louvre, París
- “San Marcos liberando al esclavo” (1548), óleo sobre tela, Galería de la Academia de Venecia
- “San Roque curando a los apestados” (1549), iglesia de S. Rocco, Venecia
- “El Lavatorio” (h. 1550(, Museo del Prado, Madrid
- “Historia del Génesis” (1550-52), Galería de la Academia de Venecia
- “Susana y los ancianos” o “Susana y los viejos” o “El baño de Susana” (1555-56), Kunsthistorisches Museum, Viena
- “Seis escenas del Antiguo Testamento” (h. 1555), Museo del Prado, Madrid
- “Venus, Vulcano y Marte” (h. 1555), óleo sobre lienzo, Alte Pinakothek, Múnich
- “Curación del paralítico” (1559), S. Rocco, Venecia
- “San Jorge luchando con el dragón” (h. 1560), óleo sobre tela, National Gallery de Londres
- “Milagros de san Marcos” (1562-66). Tres grandes lienzos sobre la leyenda de san Marcos: “Hallazgo del cuerpo de San Marcos” o “La invención del cuerpo de san Marcos”, “Traslación del cuerpo de San Marcos” y “San Marcos salvando a un sarraceno de un naufragio” (Venecia)
- “La adoración del becerro de oro”, “El juicio final” (1562-64), iglesia de Santa María del Orto, Venecia
- “Alvise Cornaro” (h. 1564), Palacio Pitti, Florencia
- Frescos en la Escuela de San Roco, Venecia): “La gloria de san Roque”, “Escenas de la vida de Cristo” (1564-67), “Escenas del Antiguo Testamento”, “Escenas de la vida de Cristo” (1576-88)
- “Viejo con un niño” (1565?), Kunsthistorisches Museum, Viena
- “Alegorías” (1577), Palacio Ducal de Venecia
- “Los fastos de los Gonzaga o Federico II Gonzaga conquista Parma” (h. 1578-1580), óleo sobre tela, Alte Pinakothek, Múnich
- “Cristo en casa de Marta y María” (h. 1580), óleo sobre lienzo, Alte Pinakothek, Múnich
- “El procurador Marco Grimani” o “El senador Marco Grimani” (h. 1580), Museo del Prado, Madrid
- “Retrato de Vicenzo Morosini” (h. 1581-82), Nacional Gallery de Londres
- “Escenas de la vida de Hércules” (1581-84, palacio de los dux), entre ellas, “El origen de la Vía Láctea” (h. 1575-1582, óleo sobre tela, Nacional Gallery de Londres)
- “El paraíso” (1588-92), palacio de los dux, Venecia. El “modello” está en el Louvre
- “La última cena” (1592-1594), iglesia de San Giorgio Maggiore, Venecia