El Centro de Documentación del MACBA presenta durante los meses de verano una exposición dedicada a la exploración de la notación musical entendida, en sentido amplio, como un soporte de transmisión a la vez musical y visual.
Para esta exposición se han reunido tanto partituras históricas como composiciones contemporáneas y también creaciones de artistas no estrictamente procedentes del campo de la música, entre las que se cuentan obras experimentales de los ámbitos del arte sonoro, el noise/art/rock experimental y los territorios fronterizos entre estos y otros medios de creación.
El contenido de esta exposición guarda especial relación con la serie de programas de Radio Web MACBA (RWM) titulada “Líneas de visión”, inspirada en otros proyectos recientes que investigan la partitura desde distintas perspectivas ?psicológicas, biológicas, sociológicas… además de la propiamente musical?, y la forma en que la mente y la intuición humana traducen y transmiten la música. Tanto la exposición como los programas de radio nacen de un interés compartido, y ambos proyectos han sido comisariados por Barbara Held y Pilar Subirà.
Durante las décadas de 1950 y 1960 cristalizó la actividad de numerosos compositores experimentales estrechamente vinculados al grupo de pintores conocido como Escuela de Nueva York. Este grupo de músicos, entre los que destacan John Cage, Morton Feldman, Christian Wolff y Earle Brown, se sirvieron de la partitura y la notación musical con la finalidad de crear un nuevo contexto para el sonido, basando la estructura de sus piezas en el ritmo, los sonidos y los silencios. Para estos músicos, la partitura misma era como un lienzo o el “marco” de una superficie de presentación, y su actividad creadora constituía un modo de devolver libertad a la música; en palabras de Cage, se trataba de “liberar de la música el sonido”. En su pieza 4′33″, Cage fue todavía más allá al componer una partitura libre de sonidos; en otras palabras, un “marco” en torno al vacío. A partir de la radical actividad de estos compositores, la música dejó de componerse como puntos en una línea para pasar a existir en un espacio sónico multidimensional, difuminando los márgenes entre el arte y la vida, abandonando la intencionalidad y asumiendo la indeterminación.
Este cambio de actitud marcó una ruptura radical en relación con los dictados de las convenciones musicales sobre la forma y el contenido, y trajo consigo importantes secuelas tanto en el mundo de la música como en el del arte, originando, entre otros fenómenos, actividades como el noise y sound art. Pero, además, la apertura del mundo del sonido a la materia musical que había sido excluida por el sistema de notación tradicional sirvió para transformar de modo radical la relación entre el compositor, el intérprete y los miembros del público, al abrir la obra a un gran número de “interpretaciones” posibles… entendiendo “interpretaciones” en su acepción más amplia, sin limitarla a la musical. Al mismo tiempo, el hecho de que las partituras de estos compositores pasasen a ser representaciones visuales del sonido contribuyó a renovar el diálogo entre el oído y el ojo, y las convirtió en elementos especialmente atractivos para los creadores interesados en explorar el territorio fronterizo entre los diversos medios artísticos. La lectura de este tipo de partituras reclama un proceso de acción generativa (para crear sonido o cualquier otro efecto), y exige la realización de una acción cuyo resultado es desconocido y dependerá enormemente del intérprete. Así, la vida de la partitura radica en su capacidad para generar acciones dotadas de significado en una serie de ciclos que pueden “reciclarse” al evolucionar a través de diversas interpretaciones y alteraciones.
“Posibilidad de acción. La vida de la partitura” presenta una selección de partituras que ofrecen una perspectiva de un momento de cambio radical en la forma en que la música se transmite y se interpreta, y que se yuxtaponen a obras contemporáneas de artistas que vinculan su trabajo de múltiples maneras al sonido, la imagen, el lenguaje, los objetos y la luz. La disposición de unas y otras se ha realizado siguiendo el concepto cageano del ciclo o el circo, es decir, no como una secuencia lineal sino a partir de una multiplicidad de centros que dependen del contexto y de la percepción del observador, que les prestará su atención en el aquí y el ahora, pero al mismo tiempo reinterpretará a la vista de los objetos presentes las creaciones de momentos anteriores; tal como lo expresó De Kooning: “El pasado no me influye a mí, sino que yo influyo en el pasado.” Los autores que están representados en la muestra son Robert Ashley, Yasunao Tone, Pauline Oliveros, Lee Ranaldo, Eugènia Balcells, Peter Bosch y Simone Simons, entre otros.
Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
“Reliquias de artista. Mateo Maté” en el Patio Herreriano del 13 de junio al 21 septiembre 2008 »
Los más comentados:
Musée du Louvre: Un viaje hacia la cultura (14)
Giorgione (11)




Estás en:


Estás en:
MundoArte | Agenda del Arte | “Posibilidad de acción. La vida de la partitura” en el MACBA del 17 de junio al 5 de octubre de 2008

