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Museo Thyssen-Bornemisza: Un museo que faltaba en España

Era el último museo que faltaba, junto con el Museo Nacional del Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía para cubrir toda la historia del arte contemporáneo y moderno que faltaba en España.

Hablamos pues, del Museo Thyssen-Bornemisza. Situado en Madrid, el museo está ubicado en uno de los palacios, de carácter neoclásico, el palacio de Villahermosa. Este palacio fue construido a finales del siglo XVIII y principios del XIX proyectado por Silvestre Pérez y Antonio López Aguado.

Propio de la época de Carlos III; monarca de la Ilustración en España; el museo no abrió sus puertas hasta octubre de 1992 tras un acuerdo entre el Barón Thyssen y el Estado Español; pero retrocedamos en el tiempo. Los inicios de la colección Thyssen-Bornemisza vienen de la mano del creador del imperio económico de la familia Thyssen, August Thyssen. Bien entrada la madurez de éste fue cuando se decidió en empezar una colección basada, principalmente, en siete esculturas creadas por uno de los más importantes escultores de aquella época, Auguste Rodin. Durante el período de post-guerra, tras la Primera Guerra Mundial, August Thyssen falleció; por lo que las esculturas fueron heredadas por sus siete hijos.
Pero quien se quedó con la vocación de coleccionista de entre los hijos del industrial alemán, August, fue Heinrich Thyssen. Éste en 1905 contrajo matrimonio con la hija de un noble húngaro, Baronesa Margit Bornesmiza de Kaszon.
La colección de Heinrich estuvo instalada en la residencia de la familia de su esposa, en el castillo de Schloss Rohoncz en el momento en que ambos se trasladaron a Hungría; pero al poco tiempo y debido a la Revolución de Belà Kun, en 1919 tuvieron que marcharse del país y trasladarse a Ámsterdam; lugar donde, en 1921, nació Hanz Heinrich.

En torno a 1930 se expuso por vez primera su colección en el Neue Pinakothek de Munich. El éxito fue tal que animó al Heinrich a seguir con su colección pero esta vez la aumentó comprando esculturas, muebles, tapices, joyas y obras de arte. Tuvo gran predilección por la pintura neerlandesa y primitivos alemanes, contando con artistas tan importantes como Petrus Christus, Roger van der Weyden Gainsborough y Reynolds; los franceses Watteau, Fragonard o Chardin e italianos como Tiziano, Veronés, Tintoretto, Tiépolo, Canaletto o Guardi.

Tras los logros y el éxito por el que pasaba, en 1947 Heinrich fallece y sus 525 obras que había reunido fueron heredadas por sus cuatro hijos. Pese a ello, el único que heredó la vocación del padre fue Hans Heinrich. Sus gustos giraban en torno a la pintura de los siglos XIX y XX, pero a partir de la década de los sesenta comenzó a abarcar obras relacionadas con el arte moderno. En este último centró su atención en el movimiento expresionista alemán, movimiento perseguido por los nazis, debido a los valores humanos que se transmiten en estas obras.
Con el entusiasmo por el arte expresionista, Hans Heinrich se desencantó por otros movimientos, obteniendo obras de los artistas más releventantes de la época: Picasso, Braque, Léger, Lucian Freud y Francis Bacon, entre otros…
Por otra parte, y con motivo de la carencia de espacio suficiente que albergase toda la colección, se iniciaron unas propuestas y ofertas, por parte de países como Inglaterra, Estados Unidos, España y Alemania, para instalar la amplia colección Thyssen-Bornesmiza. Por ello, España fue sin duda, por la estabilidad que se le aseguraban al futuro de las obras y por su difusión pública, el país que iba a tener la fortuna de instalar una de las colecciones más importantes del mundo.

En Marzo de 1988 el Ministro de Cultura, Javier Solana, confirmó que: “durante nueve años y medio la colección va a permanecer en España, y con la posibilidad de negociar su instalacion definitiva”. Esta noticia tuvo como consecuencia la firma, el 7 de abril del mismo año, del Protocolo de Intenciones en el que alude a la exposición en este país de al menos 775 cuadros. Tras este hecho, se crea una fundación cultural (en este caso, Caja Madrid) desde el Gobierno español con el fin de mantener saciados los servicios, darle promoción al Museo y también de sostenerlo económicamente.
Con todo esto, la ubicación, en este caso el Palacio de Villahermosa, necesitaba ser remodelado además de crear un proyecto destinado a la distribución de las colecciones.

El 8 de octubre de 1992 se inaugura el esperado Museo Thyssen-Bornemisza con la presencia de los reyes españoles.

Rafael Moneo fue el arquitecto que se encargó de la modificación y restauración del palacio. Dejando intacta la fachada del palacio, las obras se ciñeron a la ampliación del edificio con la adhesión de los inmuebles de la calle Marqués de Cubas números 19 y 21. Con ellos, se han incorporado: nuevas salas para las exposiciones permanentes, algunas de las obras de la colección Carmen Thussen Bornemisza y también servicios tantos internos como externos del Museo.

Con este nuevo espacio, el museo cuenta también, en su última planta, con una terraza-mirador con espléndidas vistas sobre la ciudad de Madrid. Un espacio privilegiado que acogerá, en los meses de verano, un restaurante para las famosas Noches del Museo.

La colección
La nueva visión del Museo Thyssen-Bornemisza como una Realidad Única, permite observar las colecciones siguiendo un criterio cronológico-estilístico de las obras históricas. El Museo ofrece un recorrido por la historia de la pintura europea desde el siglo XIII hasta el XX; partiendo de los primitivos italianos hasta el Surrealismo tardío y el desarrollo de la sensibilidad Pop en la década de los sesenta; pudiendo contemplarse de este modo, cerca de mil cuadros sin contar con la colección de cerca de doscientos cuadros procedentes de la colección de la Baronesa Carmen Thyssen.

A diferencia de otros museos españoles, el Thyssen-Bornemisza recoge los estilos, tales como: primitivos italianos y neerlandeses (”Cristo y la Samaritana” de Duccio di Buoninsegna, “Díptico de la Anunciación” de Jan Van Eyck), Renacimiento alemán, pintura holandesa del siglo XVII (”Giovanna Tornabuoni”, de Ghirlandaio), Impresionismo (de Gauguin, Degas, Van Gogh), Expresionismo alemán, Constructivismo ruso, la Abstracción geométrica, el Pop Art (con Rauschenber y Lichtenstein como artistas más destacados) y pintura norteamericana del siglo XIX (”La Esclusa”, de Constable).

Resulta casi imposible elegir el cuadro favorito o la más importante de entre tantas obras que pueden contemplarse en este Museo, pero para el Museo las más reconocidas y admiradas son: “Santa Catalina”, de Caravaggio, así como una obra de Carpaccio que representa a un “Joven caballero en un paisaje”. Otros cuadros con gran protagonismo son “El hombre del clarinete”, de Picasso, y “La pintura con tres manchas rojas”, de Kandinsky.

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...por Ángela Ríos ...por Ángela Ríos


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10 comentarios en Museo Thyssen-Bornemisza: Un museo que faltaba en España

  1. Para mi tiene una de las colecciones de arte más completa, puedes hacer un completo recorrido por la historia del arte, fantástico.

  2. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid es uno de los mejores museos que he visitado nunca.

  3. No me imaginaba que fuera tan grande el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Si se quiere visitar bien es necesario pasarse muchas horas allí dentro. Yo estuve unas tres horas y media y sólo pude ver bien una parte de la primera planta. Recomiendo ir con tiempo.

  4. En recepción del museo tienen unos espléndidos audioguias que harán mucho más comprensible la visita al Museo Thyssen-Bornemisza. No recuerdo el precio del servicio. Ahora bien, tal y como y dice Sergi es necesario planearse la visita ya que se pueden pasar muchísimas horas allí dentro.

  5. Madrid tiene mucha suerte al tener el Museo Thyssen-Bornemisza, uno de los grandes museos del mundo que tenemos la suerte de disfrutar en España.

  6. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid está alojado en el Palacio de Villahermosa, un emplazamiento más que válido para albergar en su interior una de las colecciones de arte más importantes del mundo. Me ha encantado visitarlo.

  7. La colección que se puede visitar en el Museo Thyssen-Bornemisza abarca casi toda la historia del arte desde el arte gótico hasta la vanguardia actual y si lo más recomendable es planificar la visita.

  8. Referente a la audioguía del Museo Thyssen-Bornemisza, para mi es una de las más completas, hay descripciones de muchísimas obras, no sólo de las más destacadas y esto se agradece para conocer otros artistas y obras.

  9. Museo Thyssen-Bornemisza es un museo que hay que visitar si una va a Madrid. Tiene mucha suerte España de tener el Museo Thyssen-Bornemisza.

  10. El Museo Thyssen-Bornemisza abrió sus puertas al público en 1992 y desde entonces se ha convertido en un museo único en el mundo.

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