John William Waterhouse nace en Roma en Abril de 1849, ciudad en la que sus padres, ambos pintores, residen durante algunos años. Siempre fue conocido como Nino, diminutivo del nombre Giovannino.
Ya en Inglaterra, estudia en el taller de su padre y más tarde en la Royal Academy School desde 1870. Sus primeras pinturas clásicas estuvieron muy influenciadas por Alma Tadema.
En 1872 exhibe sus obras en la Sociedad de Artistas Británicos y así también en 1874.
Con 28 años viaja al extranjero, especialmente por Italia, y se puede observar una clara influencia italiana en sus obras de estos años y ciertas alusiones a su infancia y los lugares donde ésta transcurrió. Sus primeras obras tienen ciertas reminiscencias orientales pero la mayoría de las pinturas de estos años (hacia 1880) están basadas en la historia antigua. Grecia y Roma fueron sus predilectas dentro de la cultura clásica, como vemos en “Consultando el Oráculo” (”Consulting the Oracle”) de 1884 donde un grupo de mujeres griegas esperan la profecía del oráculo. En esta obra es clara la influencia del ya mencionado gran pintor Alma Tadema, uno de los más representativos dentro de los prerrafaelitas. Así mismo, Leighton será referencia constante en la obra de Waterhouse.
Desde 1880 comienza a basarse en temas principalmente literarios, en poemas de escritores como Tennyson (como “Lady of Shalott” de 1888) y más tarde en Homero.
En 1883 se casa con Esther Kenworthy en Ealing, al este de Londres. No tuvieron ningún hijo. La vida en pareja se desarrolla en una colonia en Primrose Hill, en una zona de estudios habitados por pintores.
Hacia 1890 conoce a una bella modelo que protagonizará la mayor parte de sus grandes obras desde la fecha y cuyo nombre se desconoce. Durante estos años goza de gran reputación y su arte se compara con la de Burne-Jones y Leighton.
A Waterhouse se le ha clasificado como prerrafaelita aunque se puede decir que es un pintor mucho más clásico. Indudablemente, fue uno de los que en 1880 reviviera las temáticas y personajes popularizados por el movimiento Prerafaelita. Como ellos, la figura de la belleza femenina, a veces “mujer fatal”, es el centro de su obra, aunque se puede decir que él creo un modelo de belleza muy personal, muy femenino, un tanto exótico y antiguo a la vez.
Así mismo, los paisajes majestuosos, misteriosos, en los que muchas veces sus mujeres se ven inmersas y muchas de las historias que nos narran son propios también de esta corriente pictórica.
De sus obras más prerrafaelitas destacan “La señora de Shalott” (”The Lady of Shalott”) (1888), maravillosa obra que retrata a la perfección los versos del poema del mismo nombre de Tennyson de 1883, y otros como “Las favoritas del Emperador Honorio” (1883), la ya mencionada “Consultando el Oráculo” (”Consulting the Oracle”) (1884), “Santa Eulalia” (”Saint Eulalia”) (1885), “Ulises y las Sirenas” (”Ulysses and the Sirens”) (1891).
Sus primeros intentos de admisión en el RA fueron rechazados pero al final consiguió entrar en la escuela de escultura bajo el mecenazgo de Pickersgill. Pickersgill, también pintor, animó al joven Waterhouse a centrar su atención en la pintura.
En 1885 fue elegido ARA (Asociado a la Real Academia) y RA (Academico) en 1895. Hacia 1900 se muda con su mujer a St. Johns Wood, una zona que nos hace ver su buena situación económica y la necesidad de formar parte de una comunidad artística. Desde el inicio de su carrera tuvo un estilo definido que fue perfeccionando con los años, con ciertos cambios, pero siempre manteniendo su gran realismo, sus mujeres que parecen de carne y hueso y las atmósferas fantásticas que reflejan a la perfección esas escenas ya sean de temas clásicos o literarios.
Hacia principios del siglo XX comienza a considerarse su estilo un tanto caduco pero es importante resaltar el hecho de continuación con un arte y un estilo que no era el propio de su generación, así como la influencia que tuvo en artistas jóvenes como Arthur Hacker, Herbert James Draper y Byam Shaw.
Recibió un gran apoyo de la revista The Studio.
Sir Henry Tate fue su mecenas y la Tate Gallery cuenta hoy entre sus obras con “Santa Eulalia” (”Saint Eulalia”) de 1885.
Después del mecenazgo de Tate, fue patrocinado por Alexander Henderson, que le compra varias obras desde 1903 hasta 1917, entre ellas “Lamia” de 1905.
En 1917 muere de cáncer en Londres con 68 años, trabajando fructíferamente hasta el final de sus días como reflejan sus dos últimas obras, que compró Lord Leverhume y que hoy se conservan en la Lady Lever Gallery. Las obras que se encontraron en su taller fueron subastadas en Christies, Londres, el 23 de Julio de 1926.
De las 200 obras que pintó a lo largo de su vida, gran parte se encuentra en Inglaterra: en Londres están “La Sirena” (”The Mermaid”), que le sirvió como diploma en la Royal Academy; en la Walter Art Gallery de Liverpool se encuentran “Eco y Narciso” (”Echo and Narcissus”) donde se recoge el sentido del narcisismo y en Manchester está “Hylas y las ninfas” (”Hylas and the Nymphs”). Muchas de sus obras han sido compradas por galerías australianas.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Los más comentados:
Musée du Louvre: Un viaje hacia la cultura (14)
Giorgione (11)




Estás en:


Estás en:


Me ha gustado la biografía sobre John William Waterhouse. Felicidades por la información que publicáis.
John William Waterhouse tuvo un estilo pictórico inalterable a lo largo de su vida y eso le dotó de un dominio absoluto en los trazos que realizaba en sus pinturas.