El Museo Patio Herreriano inaugura el próximo 25 de enero la exposición “Hojas de ruta”, una muestra dedicada al artista malagueño Rogelio López Cuenca (Nerja, 1959).
Hasta el 4 de mayo, dos de sus salas (6 y 7) y el Centro de Documentación acogerán un total de nueve obras, con las que se propone un recorrido por la actividad creadora de López Cuenca durante la última década.
Perteneciente a la generación de artistas españoles que inició su carrera a comienzos de los años ochenta, la evolución de sus prácticas artísticas no ha desdibujado el uso de algunas de sus herramientas más eficaces como la ironía y una suerte de collage que le permite situar en un mismo plano de acción una amplia variedad de soportes, formatos y elementos significantes.
“Hojas de Ruta” da cabida a una serie de obras que hasta la fecha no han podido ser vistas en conjunto. La mayor parte de ellas corresponde a proyectos específicos que, aunque repartidos por todo el mundo (Lima, Málaga, Roma, Barcelona, Sao Paolo) muestran la coherencia de la actividad creadora de Rogelio López Cuenca. Su trabajo ha adquirido con el tiempo gravedad y una mayor complejidad formal y espacial, en un intento por aportar una visión más diversa y reflexiva a los temas que centran su actividad. Si en sus primeros años los lenguajes pictóricos le permitieron indagar las conexiones entre el valor y la perversión del lenguaje, el papel del arte en general, y de las vanguardias históricas en particular, y la cultura de masas, en los últimos años sus obras han adquirido un matiz más antropológico, centradas en dos grandes temas: el alcance como escenario histórico de la ciudad contemporánea y el desplazamiento, uno de los síntomas de la sociedad actual, que alcanza aspectos tan dispares como las migraciones, el turismo, el exilio o el recorrido en busca de las claves que otorgan al espacio urbano las categorías de cívico y público.
“La Alhambra sobrevivió” (2000) nos sitúa en el espacio de un bazar donde se expresan las múltiples formas de banalización y deslegitimación de los signos de la historia al servicio de campos tan aparentemente dispares como el turismo o la identidad. “Walls” (2005) nos habla de la fluidez en el mundo contemporáneo -el flujo de capitales, los flujos migratorios- y de los modos en los que se escenifica y se (des)visualiza su producción y control. Desde otro punto de vista, este tema es abordado igualmente en “Salto del Negro” (2002), donde se propone una actualización del proceso y las consecuencias de la colonización del continente africano.
“Astilhaografo” (2002), un proyecto llevado a cabo con ocasión de la Bienal de Sao Paolo de 2002, nos introduce en una lectura del concepto de lo local, y, específicamente, en las formas en que la ciudadanía construye y toma conciencia de unas referencias a partir de las que se construye la ciudad real y cotidiana. Esta escala vuelve a ser la empleada en “Nerja once” (2004), donde se nos muestra el proceso de reinvención de la identidad y los espacios provocado por el auge del turismo en la localidad natal del artista desde la década de los cincuenta. La expresión de lo local se manifiesta nuevamente en el montaje audiovisual que podrá contemplarse en la Biblioteca del Museo, que documenta dos proyectos de emisoras locales de televisión llevadas a cabo en colaboración con el colectivo Neokinok TV.
El relato histórico centra especialmente la indagación de las tres obras restantes. “Málaga 1937″ (2007) es una de las obras más ambiciosas de López Cuenca. Con un gran desarrollo espacial, documenta con una amplia variedad de medios y soportes el bombardeo y liberación de la ciudad de Málaga y la huida de parte de su población hacia Almería. “Mappadiroma” (2007) y “Lima I[nn]Memorian” (2002)vuelen a mostrar la complejidad del proceso documental de la obra última de López Cuenca. Ambas muestran sendos recorridos por Roma y Lima, a través de los que se desvelan los modos en los que se desplaza el significado, el valor y la identidad del espacio social y público de las ciudades. Obras de proceso, proporcionan la oportunidad de ver los modos en los que el artista adapta los medios que ofrece internet para la creación y la difusión artísticas.
Sobre Rogelio López Cuenca
Rogelio López Cuenca (Nerja, 1959). Licenciado en Filosofía y Letras, inicia su actividad artística como integrante del colectivo malagueño “Agustín Parejo School”, donde ya se ponen de manifiesto algunos de los elementos que caracterizarán su carrera: el compromiso, el uso indiferenciado de soportes y medios de expresión –música, perfomance, vídeo-, el apoyo en materiales preexistentes, etc…
Estas coordenadas se enfatizan en sus primeros trabajos individuales, donde su especial atención a la imagen, el significado y el uso de los iconos y propuestas de expresiones vanguardistas como el constructivismo y el dadaísmo, o la estética pop con que formaliza buena parte de sus obras, especialmente pintura y otros medios bidimensionales, hablan de su especial interés por la utopía vanguardista de la unión del arte y la vida. El lenguaje, el universo de los signos -señales de tráfico, logotipos, etc…-, los medios de comunicación de masas y soportes como la pegatina y la tarjeta postal se convierten en mediadores de una investigación analítica en torno a la construcción de significado en la sociedad contemporánea. A partir de comienzos de la década de los 90 el papel de sus intervenciones en espacios públicos adquiere cada mayor importancia, una parcela en la que participan el trabajo in situ y el análisis de realidades sociales e históricas donde se rastrean aspectos tan diversos y controvertidos como la identidad, la naturaleza del espacio urbano, la construcción y lectura de la historia, etc… Estas cuestiones pasan a ser centrales en su producción, produciéndose un paulatino desplazamiento en sus intereses que da como resultado una mayor preocupación por los procesos –de creación tanto en el contexto de las prácticas artísticas como de la esfera social-y la documentación, en un afán por desvelar qué se oculta tras los relatos que, bajo la etiqueta de oficiales, establecen acríticamente territorios de convivencia. Este planteamiento es el que anima sus Talleres de Artista, una actividad igualmente significativa es su trabajo desde los primeros talleres dirigidos en el Instituto de Estética y Teoría de las Artes a comienzos de la década de los 90, y que tuvieron su continuación en proyectos como, entre otros, Lectura Publica de Sevilla (1997), El Artista y la Ciudad (1999), De la Ciudad Desgranada (2000), El Paraíso es de los Extraños (2002-2006), Intrusos. Artistas en la Ciudad, Ciudadanos en el Arte (2003), Otros Mapas (2005), etc…
Rogelio López Cuenca tiene obra en centros y colecciones tan destacadas como el Museo Nacional - Centro de Arte Reina Sofía, el MACBA (Barcelona), Academia Española de Bellas Artes (Roma), Patio Herreriano (Valladolid), Museo Nacional de Bellas Artes (La Habana), IVAM (Valencia), Colección La Caixa (Barcelona), y la Biblioteca Nacional (Madrid).
Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
“Cuixart & Muxart, Muxart & Cuixart” en Canals-Galeria d’Art del 27 de Noviembre de 2007 al 29 de Febrero de 2008 »
Los más comentados:
Musée du Louvre: Un viaje hacia la cultura (14)
Giorgione (11)




Estás en:


(4 votos, promedio: 4.25 de 5)
Estás en:
MundoArte | Agenda del Arte | “Hojas de ruta” en el Museo Patio Herreriano del 15 de enero al 4 de mayo de 2008

