La galería fue dedicada desde sus comienzos en el siglo XV al arte del Renacimiento, con gran variedad de artistas importantes.
En 1560 comenzó la construcción del palacio Uffizi, encargada por Cosme I de Médicis a Giorgio Vasari. El proyecto respondería a las necesidades de ampliación de oficinas de las magistraturas florentinas, ya que se había quedado pequeño el antigue emplazamiento en el Palazzo Vechio. Las obras terminaron en 1581, y desde este año en adelante el palacio sirvió como almacén de piezas de arte propiedad de la familia Médicis.
Cuando se acercó el declive de la familia Médicis sus obras continuaron emplazándose en Florencia, de forma que se estaba gestando en el palacio Uffizi uno de los primeros museos modernos del mundo.
Desde el siglo XVI el palacio acogía la visita de interesados en el arte, hasta que finalmente en el año 1765 el palacio abrió oficialmente sus puertas como museo.
Cabe destacar el grave incendio que sufrió la Galería en 1990 que provocó grandes daños en varias obras y salas que tuvieron que ser restauradas a fondo. Fue en el año 1993 cuando en la Via dei Georgofili explotó un coche bomba que provocó la muerte de cinco personas y graves daños en el palacio. La Sala de Níobe con esculturas clásicas fue una de las más afectadas, y tras numerosas investigaciones de la policía italiana se concluyó en que el atentado había sido obra de la Mafia.
Arquitectura del edificio
La edificación de este palacio respondía a las peticiones de la familia Médici de obtener un lugar más amplio para sus obras de arte. Esta familia que vivía en el Palazzo Vecchio, estaba asentada en Florencia. Debido al escaso tamaño de este palacio, la familia mandó proyectar uno nuevo al pintor y teórico del Renacimiento Giorgio Vasari. Quien figuró como cliente de la obra fue Cosme I de Médici, que deseoso de ampliar las oficinas de la Magistratura del Estado pidió la construcción de este palacio entre el antiguo Palazzo Vecchio y en Palazzo Pitti. El hijo de Cosme I, Francisco I, realizó ciertas remodelaciones en el proyecto de forma que finalmente la obra tuviese un carácter más espectacular y escenográfico.
En 1574 Alfonso Parigi y Bernardo Buontalenti fueron llamados para sustituir al ya muerto Vasari para finalizar las modificaciones del proyecto. Buontalenti fue el que dotó al palacio de la Puerta de las Súplicas, famosa por su extremada belleza.
En 1581 fue inaugurado el palacio, que respondía con éxito a las expectativas clasicistas propias de la época. Fue muy alabado por su modernidad, y su decoración se vio afectada por influencias manieristas con frescos del pintor Alessandro Allori.
Es interesante la parte de la organización, pues aunque el palacio es una galería de arte, continúa conservando algunas funciones de la Magistratura. El Teatro Mediceo, situado en el brazo oriental de la construcción, se vio transformado en el Gabinete de Dibujos y Estampas, y el Teatro construido en 1583 en un jardín interno fue inaugurado como Loggia dei Danzi.
La galería también contaba en el brazo oeste con unas estancias que proveían de orfebrerías y piedras duras al servicio del Gran Duque de Toscana, título con el que fue distinguida la familia Médici.
Pero el palacio no tardó en ser considerado como pequeño por los sucesores, el Gran Duque Fernando II y su hermano el cardenal Leopoldo Médici, de forma que se duplicó la galería y se abrieron nuevas salas de arte quitando espacio a la zona dedicada a oficinas. Con esta remodelación, llevada a cabo en la mitad del siglo XVII, se creó la Galería de los Autorretratos, situada en los corredores de unión con el Palazzo Pitti.
Debido al problema de escasa superficie para el museo, se planeó ampliar la estructura del museo de 6.000 metros cuadrados a casi 13.000 en el año 2006. De esta forma, se podrían exponer al público obras que habían permanecido ocultas hasta ese momento.
La colección
La colección de arte de esta famosa galería se ve enriquecida por magníficas obras de arte tales como “La Adoración de los Magos”, de Leonardo. “La Primavera” de Botticelli, el “Tríptico Portinari” de Hugo van der Goes, el “Tondo Doni”, de Miguel Ángel o el “Retrato de León X”, por Rafael.
La colección fue comenzada con base en los fondos de la familia Médici, dotando de gran riqueza a los fondos de pintura de la galería.
Cosme II de Médici fue el primero en añadir adquisiciones sustanciosas como “La Adoración” de Correggio, y Don Antonio de Médici incluyó el Tríptico de Mantegna.
En 1631 la Gran Duquesa Victoria de Médici contribuyó a la colección con obras destacadas como las de Piero della Francesca, obras de Tiziano y Rafel. Entre 1635 y 1639 entraron aformar parte de la colección obras como el “Tondo Doni”o la “Huída a Egipto“.
Cosme III fue el responsable de la adquisición del retrato del rabino morteyra de Rembrandt y “La Adoración” de Leonerdo. La “Madonna de las Arpías” de Andrea del Sarto fue comprada por su hijo Fernando, quien fue gobernante de la galería hasta el año 1713.
El Manierismo, Cinquecento y el Bajo Renacimiento son las épocas de las que más obras de importancia reconocida hay en la Galería. Durante el siglo XIX no se dieron demasiadas adquisiciones, y en el siglo XX se dio una crisis debido a las Guerras Mundiales, ya que se ocasionaron numerosos daños en a Galería. Tras la Segunda Guerra Mundial se introdujo a la colección al “Cristo de Comabue”, procedente de la iglesia de la Santa Croce.
En la colección podemos ver que superan por amplia mayoría las obras de escuelas italianas, y que las más antiguas son del Trecento. Otras escuelas menos representadas pero presentes son la centroeuropea, con obras flamencas o alemanas.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Museo Thyssen-Bornemisza: Un museo que faltaba en España »
Los más comentados:
Musée du Louvre: Un viaje hacia la cultura (14)
Giorgione (11)




Estás en:




Estás en:


Se trata de un colección realmente importante e interesante a niveles artísticos. Quien tenga la oportunidad que visite la Galleria degli Uffizi.
La colección de la Galleria degli Uffizi es grandiosa, yo no tuve tiempo de visitarla en un solo día, esta llena de obras maestras: “La Primavera”, “El nacimiento de Venus”, “La Adoración de los Magos”, “Baco”, “Bautismo de Cristo”, “Cabeza de Medusa”, “Desconocido con medalla de Cosme de Médici”, “Tondo Doni”, “Venus de Urbino”, “Virgen con niño y dos ángeles”…
Si uno visita Florencia no puede dejar de entrar en la Galería de los Uffizi.