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Arte Cinético

“Desde el momento en que comprendo el funcionamiento de la música serial decido aplicar esa noción de lo permutable a un elemento esencialmente pictórico: el color”.

Jesús Soto.

El término cinético apareció en la crítica artística a mediados de los años 50, aunque el concepto apareció por primera vez en el Manifiesto realista firmado en 1920 por Antón Pevsner y Naum Gabo, su uso no se generalizó hasta esa fecha. Hasta entonces muchas tendencias de vanguardia ya habían intentado incorporar la idea de movimiento en la obra de arte.

En los ensayos por plasmar el movimiento, se refleja la más violenta ruptura con la historia. El movimiento fijo existía en la escultura tradicional, incluso en sus movimientos más eminentes, a modo de instantánea, por ejemplo en el caso de Bernini, Mirón o Miguel Ángel.

Ya en el siglo XX los escultores futuristas superponen láminas o deshacen las superficies rugosas para transmitir las sucesivas posiciones de figuras, al igual que Brancusi en la fase dinámica.
Las formas cilíndricas en sus creaciones se unen al espacio mediante la armonía de las curvas, curvas cerradas y curvas abiertas. También será el cilindro parte importante que se desnuda y nos muestra su espacio exterior- interior, las posiciones sucesivas, en las que la figura “conquista” fragmentos de espacio.

En 1950 París celebra la exposición El movimiento en la galería de Denise René, con tendencias artísticas tanto europeas como de Estados Unidos, por tanto París será el centro de esta corriente artística. Se introduce la idea de movimiento en la obra de arte, pero en este caso se llegan a introducir máquinas en la propia obra. Se produce un intento de relacionar el arte con la ciencia y la tecnología, un arte gemelo de la ingeniería.
Existen en este caso obras sistemáticas, seriadas, que parten de la repetición, son obras pensadas y diseñadas previamente, al contrario que en el expresionismo abstracto.

Para desembocar en el Arte cinético, muchos artistas y movimientos ya habían esbozado y vislumbrado algo de esta nueva corriente. En 1909, los futuristas, con Marinetti a la cabeza pretendían iniciar un humanismo dinámico.

El poeta italiano declaró – “Declaramos que el esplendor del nuevo mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad. Un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia”.

Los futuristas intentaron representar la sensación de movimiento a través de la descomposición del mismo.
Tanto la Bauhaus como los constructivistas rusos con artistas de renombre como Tatlin, Rodchenko y Gabo hicieron investigaciones acerca del movimiento. También el famoso Marcel Duchamp y su cuadro “Desnudo bajando la escalera” será un precursor y un representante del movimiento.
El artista pintó una figura bajando una escalera, en la cual el tratamiento de la imagen era cubista, la sensación de movimiento futurista y el conjunto presentaba el aspecto de una fotografía de exposición múltiple, por lo que la visión global de la obra era el efecto de alguien en movimiento que descendía por una escalera.

Podríamos destacar cuatro categorías que precisarían las diferentes obras que podemos encontrar en este movimiento. La primera de ellas, las obras cinéticas por excelencia, aquellas que son movidas mediante máquinas u otros sistemas. Otra sería aquella en la que el espectador debe moverse ante una obra quieta, una tercera en la que la luz se utiliza como elemento modulador del espacio, y la última refleja la acción total del espectador ante la obra, el mismo asistente debe accionar el interruptor o girarla para producir ese movimiento.

Se realiza un intento de rechazo a cualquier referente narrativo, a lo que produzca una anécdota o sea literario. El propio artista se desliga de su obra y no se siente en su interior. En muchos casos los soportes tradicionales desaparecen dando paso a lo cotidiano, el alambre, los hierros, lo que conforma la estructura de la ciudad, un intento de insertarse en la urbe, la electricidad, los enchufes y sus plásticos, todo lo cotidiano llevado al arte. Entre los artistas que han cultivado este estilo artístico se encuentran Víctor Vasarely, Carlos Cruz- Díez, Julio LeParc, Alejandro Otero, Yacoov Agam y Jesús Rafael Soto.
Este último fue un referente del arte sudamericano. Jesús Rafael nace en Venezuela, de familia modesta, y apenas asiste al colegio.

Comienza pintando letras y carteles de cine, gracias a su talento consigue una beca para estudiar en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas, en 1950 decide instalarse en Francia. Los intereses de Soto eran el cubismo, Cézanne, Mondrian. No quería imitar lo que ya estaba hecho, debía investigar los anómalos visuales, por lo que se esfuerza en adquirir conocimientos nuevos.
Elige eliminar todo carácter gratuito, para evitar los símbolos, se reduce al mínimo a través de la abstracción y lo conceptual intentando llegar a las formas puras. Soto quiere que la obra sea inmóvil, y que a través del movimiento del espectador frente a la obra, éste descubra el fenómeno cinético en toda su pureza, realiza un intento de lo que se podría definir como vibración constante de la obra.

Figura cumbre de este movimiento artístico será sin duda el norteamericano Alexander Calder, que comenzó diseñando con alambres figuras estáticas. Formado en el campo de la ingeniería, viajó a París donde se le permitió un conocimiento más cercano del arte abstracto. Desde 1931 crea obras a las que denomina Móviles, como el gigantesco realizado por la UNESCO en 1958. Muchas de sus obras eran placas metálicas unidas por varillas, atadas con alambres y creando una serie de estructuras ligeras que en su mayor parte colgaban del techo. En estas construcciones había abandonado el motor y aprovecha el movimiento del aire para su propio movimiento, dando la sensación de fragilidad y ligereza.

En la actualidad se conoce como arte cinético todas aquellas obras que crean en el espectador sensación de desequilibrio y movimiento a través de ilusiones ópticas, las que cambian de aspecto según de la posición desde donde se observe la obra y las que crean una supuesta sensación de movimiento por la iluminación continua de alguna de sus partes, un ejemplo de la actualidad podían ser los anuncios de neón, que con su incesante juego de luces, apagar- encender dan una sensación total de movilidad.








...por Beatriz Anta ...por Beatriz Anta


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1 comentario en Arte Cinético

  1. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía organizó en 2007 la exposición “Lo[s] Cinético[s]”, y fue de las más entretenidas que he visto nunca, las obras con sus juegos ópticos son buenísimas.

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